El Cuchi y los poetas
La obra del Cuchi debe entenderse en su profunda vinculación con la palabra poética. Aunque el Cuchi era un compositor riguroso y un finísimo pianista, su música se completaba en un diálogo constante con la gran literatura de su tiempo.
Estas creaciones en conjunto formaron parte de un clima de renovación estética en el Noroeste Argentino, impulsado por grupos como los “FIJOS” (musicos entre los que estaba el Cuchi) “La Carpa” (poetas, escritores del noroeste argentino). En este ambiente, poetas y músicos buscaron alejarse del canon nativista tradicional para construir una voz popular que combinara la vanguardia artística con la expresión de raíz o tradicional.
El Cuchi logró la proeza de entreverar la modalidad precolombina de bagualas y vidalas con un tratamiento armónico y melódico sofisticado, inspirado por las letras de Castilla y otros grandes poetas. Juntos poblaron el cancionero de una galería de personajes reales —trabajadores, músicos populares, campesinos.
Aunque el núcleo de su obra nace de su propia poesía y de la unión con poetas como Manuel J. Castilla, Armando Tejada Gomez o Miguel Angel Perez, su curiosidad lo llevó a dialogar con diversas estéticas y generaciones, poetas comprometidos con sus pueblos.
Manuel J. Castilla
Su sociedad más prolífica. Juntos definieron una nueva estética para el folklore con obras que hoy son pilares culturales:
Cartas de amor que se quemanBorrachito de la nocheCantor del obrajeEl silbadorCanción de TotoralejosBaguala del guardamonteJuan del MonteCanción del caballo sin jineteCanción del que no hace nadaLa Pelayo AlarconLa Salta de antesLetanía del olvidoNavidad de Juanito lagunaZamba de Anta
Vanguardia y Compromiso
Desde la mirada social del Nuevo Cancionero hasta el surrealismo y la poesía universal, junto poetas entre los que se cuentan Antonio Nella Castro, Armando Tejada Gómez, César Fermín Perdiguero, Hugo Alarcón, Jacobo Regen, Jaime Dávalos, Jorge Luis Borges, Juan Carlos Dávalos, Luis Franco, Manuel José Castilla, Miguel Ángel Pérez, Pablo Neruda, Raúl Aráoz Anzoátegui, Walter Adet:
Letras del Cuchi
Cuando el compositor tomó la pluma, mantuvo belleza, poética, agudeza y profundidad:
Me voy quedandoSerenata del 900Serenata desoladaZamba SolteraMuchas veces soñé curiosos sueñosCueca del coto celosoZamba de la sirenaZamba del marZamba para mi gata
Su legado es hoy un «clásico en movimiento». Sus trabajadas y únicas propuestas armónicas y melódicas y su respeto por la palabra han convertido estas canciones en un lenguaje inconfundible, que sigue siendo redescubierto por músicos de todos los géneros.
